TRES VIDAS UN MILAGRO
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1TRES VIDAS UN MILAGRO
10/12/2010

Hace cinco años Luz Yaneth Zambrano una Bogotana de 25 años de edad conoció a Simón, un hombre honrado, honesto y humilde. Sin padre presente y criada en una familia de bajos recursos económicos, fue la única hija de su casa. Con la muerte de su madre se dedicó al arreglo del cabello en una peluquería de la localidad Antonio Nariño, gracias a que una vieja amiga le tendió la mano.

Católica de nacimiento, devota al Divino Niño Jesús y a la Virgen María, Luz Yaneth guardó su cuerpo hasta los 20 años de edad para el hombre quien hoy es su esposo. Luz, al igual que la Virgen María, tenía su pareja estable. Deseaba concebir un hijo, no como Dios trajo a Jesús al mundo, sino con el deseo natural del hombre y con las ganas de sentir el amor de la única persona a la cual se había entregado en cuerpo y alma.

Un hijo. Eso quería Luz Yaneth Zambrano y se propuso alcanzar su deseo, en enero de 2010 comenzó a trabajar en ello, aspiración que se cristalizó en marzo del mismo año. Un bebé, su primer hijo, fruto del amor y del fervor que tenía, la alegría de la casa, el consentido de la familia. Para Simón: su motor de vida. “Que más alegre que un hijo cuando es deseado con amor”, dijo Simón mientras miraba hacia el cielo pensando en su futuro primogénito.

Simón Barrera, un constructor de 30 años de edad, muy parecido a José el esposo de María, humilde y honrado se encontraba, como muchos en esta ciudad, sin trabajo.

2A Luz Yaneth el embarazo se le complicó, pues no era un bebé el que esperaba, eran dos hijos los que venían en camino, ¿dos? Sí. Dos mujeres, situación que enredó su parto. Luz Yaneth al igual que Simón, pero con la diferencia de dejar su trabajo por fuerza mayor, quedó sin empleo, ya que su embarazo era de alto riesgo.

Los días pasaban pero las complicaciones seguían, y más aún cuando no había dinero para comer y alimentar dos vidas que llevaba en su vientre. Preeclampsia severa, niveles altos de tensión durante el embarazo, era la enfermedad que tenía Luz y que se complicó el nueve de septiembre. Su parto estaba programado para diciembre, pero infortunadamente y debido al grave estado de salud, las niñas nacieron el 11 de septiembre.

María Ángel y Luisa María, eran las nuevas vidas que recibía el Hospital La Victoria a través de su sede Materno Infantil. Estas dos bebés no pasaban de los 800 gramos de peso y nacieron en el mes sexto de gestación. “Yo estaba muy asustada, solo le pedía a Dios por las bebés. Gracias al apoyo de mi esposo y a la excelente disposición de personal médico del Materno, mis hijas sobrevivieron. Seguiré diciendo: fue un milagro de Dios representado en las manos de los médicos que me atendieron porque salvaron tres vidas”, aseguró Luz Yaneth Zambrano llorando al recordar esos momentos de tensión.

Ese día aunque estuvo lleno de alegría y felicidad, algo no estaba bien. Ellos no tenían dinero para comprar los implementos de su hijo, “No sé qué hubiéramos hecho si el Hospital no nos regala la primera muda de nuestras hijas. Fue una bendición cuando la enfermera nos dijo que no nos preocupáramos por la ropa y los pañales que ellos nos lo daban. La verdad, la ayuda es muy grande para una persona que no tiene nada o que lo ha perdido todo, en esos momentos uno necesita una mano amiga como la que nos brindó el Hospital”, expresó Simón.

 Y ahí no terminaba la ayuda. Sus bebés prematuros debían entrar a un programa llamado “Mamá Canguro, bebé seguro”, cuyo objetivo es ayudar al menor a ganar peso, para evitar la mortalidad y morbilidad infantil. Proyecto exitoso a nivel Distrital, tanto que desde el 2008 hasta lo que va corrido del 2010 se ha logrado salvar la vida de más de 1.600 bebés prematuros nacidos en el Hospital La Victoria.

 “La principal contribución de este programa al mejoramiento del bebé prematuro es la humanización en la atención, ya que por medio de la dedicación, la lactancia materna y el amor, la evolución en salud del menor es notable”, afirmó el gerente del Hospital La Victoria, Fernando Peña. 

Ojalá hubiera tenido el Niño Jesús la oportunidad y ayuda de la comunidad médica, como la tuvieron  María Ángel y Luisa María con su primera muda y atención prioritaria en salud, nuevos tiempos nuevos aires, o ¿será que el Distrito se convirtió, a través de la red pública hospitalaria, como en esa época en los tres reyes magos del Niño Jesús que con sus regalos y bendiciones lograron que su nacimiento fuera más digno y célebre de ser contado en todo el planeta año tras año?.

Lo cierto e innegable es que gracias al apoyo médico que recibió Luz Yaneth con sus dos hijas,  hoy después de tres meses de nacidas están en perfecto estado de salud y saliendo adelante con los medicamentos, ropa y demás beneficios que la Secretaría de Salud les ha brindado sin tener que pagar un solo peso. Aún falta mucho por mejorar, por eso en esta navidad el deseo de más de un colombiano es que la salud siga siendo gratuita y que la atención a los más necesitados sea una prioridad del Estado….

Feliz Navidad
 
Por: Haydibers Arredondo


 
     

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