| “ESTA EN NUESTRAS MANOS” | Volver | |||||||
Había una vez un maestro tibetano al cual sus discípulos querían ridiculizar cuando le hiciesen una pregunta.
La idea era entonces hacer equivocar al maestro para lo cual, si el maestro ante la pregunta respondía que el pollito estaba vivo, lo apretarían hasta sofocarlo y matarlo, mientras que si la respuesta fuera que el pollito estaba muerto entonces abrirían las manos y presentarían al pollito con vida. Ya listos, tomaron un pollito y se lo presentaron al maestro entre las manos cerradas y le hicieron la pregunta acordada. ¿Maestro el pollito que tenemos entre las manos esta vivo o esta muerto? El maestro luego de observarlos respondió: “Eso hijos míos
solo esta en sus manos”
|
||||||||
| © Copyright 2003 Hospital La Victoria Todos los derechos reservados. Desarrollado porTechnodigital. |